Cartas a mi ausente.

Hace un año que te extraño, tal vez por capricho, pero capricho sería extrañar por querer extrañar. Yo no te quiero extrañar, yo quiero ser la persona más egoísta del mundo, te quiero tener a mi lado, siendo libre tú, siendo libre yo, pero siendo libres juntos. Quisiera que vinieras y cortaras mis alas, mis ilusiones... esas ganas de abrazarnos, esas ilusiones de que vendrás. Podría olvidar todas las fechas del mundo, las formalidades, pero seguiría recordando lo que hasta hoy: tú y tu mirada, tú y tus abrazos, tú y todos esos maravillosos momentos que pasamos, tú y esa Luna que compartimos por días, tú y las constelaciones sobre nosotros y tú y el tiempo transcurrido en nuestras grandes charlas. ¿Creés que es fácil olvidar todo eso? Porque tal vez mi imagen es diferente a lo que soy, no acostumbro a enamorarme tan seguido, tampoco me enamoro por gusto, pero esta vez no lo vi venir. Tu forma de entrar en mi presente fue de lo más inesperado. ¿Por qué llegaste? ¿Por qué justo cuando decidí cerrar mis emociones? ¿Por qué te quedaste a mi lado el tiempo necesario como para no poder sacarte de mi mente ahora? CONTESTA!!! Dime que te olvide, o dime lo contrario... PERO DIME!! Porque de la comprensión estoy entrando en angustia, porque de paciencia me desespero. Poco a poco siento que vuelve a abrirse ese hueco en mi pecho, ese hueco que sofoca y me deja sin movimiento, como cuando perdí lo más amado que tenía: mis sentimientos. Es absurdo pensarte, me dejas recuerdos, pero de esos recuerdos que me gustan, me matan pero al mismo tiempo me reviven... ¿Debería decirte? Por lo menos deberías tener derecho a saberlo, derecho a enterarte de lo que me provocas, derecho a que te des cuenta que desde acá te quiero♥

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