Hoy no tengo ganas de hablar de ti, ni de mi. Hoy quisiera solamente un abrazo o un gran balazo, realmente no importa... quiero sentirte a mi lado otra vez, como aquella noche fría en París. Quiero que sepas que me iré a donde no es tan fácil ir a buscarme, a donde pueda empezar de nuevo, sin olvidar lo viejo.
Empezar a extrañarte de otra manera, intentar recordarte sin conocerte... abrazar al viento por tus caderas, ser feliz como aquel día, como aquel día en que me dijiste que me querías... tal vez no imaginé perderte de esta manera, tal vez mi manera de madurar es un poco extraña y, si de otra forma tu alma y la mía fueran de la misma edad , tal vez no debía dejarte ir, por ser egocéntrica y no soltarme de tus brazos.
Ser adicta a tu esencia, a tus ojos y a tu brisa... a ti y al no saber de nada, no saber de tus sentimientos ni de tu presencia, no saber si te perdiste en el camino o si es una forma de evitarme. Tal vez hasta el día de hoy me he dedicado a querele más que nada en esta eternidad.
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